jueves, 3 de enero de 2013
Miedo
A veces pienso que eso no tarda en ocurrir- contestó él.
Evita preocuparte, no pienso dejarte- respondió ella mientras lo miraba a los ojos
Te miré
-Dime que esto es real, que no estoy soñando y que realmente estás aquí conmigo...
Al siguiente instante abrí los ojos.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Y al final
viernes, 11 de mayo de 2012
Extraño momento
Y de pronto llega ese momento...
jueves, 6 de mayo de 2010
Me despido con estos poemas...para no cortar la tradición...
todos registramos cómo se movía
tosco / pesado / en un suelo blancuzco
¿o era de piedra pómez? ¿quién se acuerda?
durante un rato estuvo cavilando
y la escafandra o como se llamase
impedía que viéramos sus ojos
pero juraría que su mirada era
de pereza o abulia
algo debió explicar a su regreso
algo diferente al discurso de gloria
que le ordenaron pronunciar eufórico
entre medallas flores vítores y guirnaldas
algo debió decir en privado a sus jefes
algo importante inesperado
verbigracia / cuando estaba allá arriba
caminando como un zoombie en la luna
mi general mi coronel pensé en ustedes
y se me ocurrió no sé por qué
que debía matarlos con urgencia
uno a uno / dos a dos / etcétera
o verbigracia dos / cuando andaba allá / heroico
pisando las feísimas arrugas del satélite
imaginé que así debía ser la muerte
es decir el paisaje de la muerte
o verbigracia tres / cuando estaba en selene
paseando por la nada como un imbécil
setí el asco infinito de la ausencia del hombre
y me dije qué mierda estoy haciendo aquí
algo así debe haber confesado a sus jefes
con su estrenada voz de robot disidente
y quizá por eso los dueños del poder
postergaron sine die los viajes a la luna.
Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.
silencio que habla,
tempestades sin viento, mar sin olas,
pájaros presos, doradas fieras adormecidas,
topacios limpios como la verdad,
otoño en un claro del bosque en donde la luz canta en el hombro de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo, puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea,
páramo.
Silencio de la noche, doloroso silencio
nocturno... ¿Por qué el alma tiembla de tal manera?
Oigo el zumbido de mi sangre,
dentro de mi cráneo pasa una suave tormenta.
¡Insomnio! No poder dormir, y, sin embargo,
soñar. Ser la auto-pieza
de disección espiritual, ¡el auto-Hamlet!
Diluir mi tristeza
en un vino de noche
en el maravilloso cristal de las tinieblas...
Y me digo: ¿a qué hora vendrá el alba?
Se ha cerrado una puerta...
Ha pasado un transeúnte...
Ha dado el reloj trece horas... ¡Si será Ella!...
miércoles, 14 de octubre de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
Inspiración...
lunes, 15 de junio de 2009
Luna!!!




El lado oscuro de la luna es mi hogar,
maldicion que me acoje,me acuna y me envenena...
secretos de un cielo eterno que se cae a cachos,
piezas sueltas que se desenredan en mi piel,
un destino hecho con tinieblas enamoradas,
un camino como laberinto en otro mundo perdido...
Soy aquello que no entiendo,no comprendo mis pasos,
las huellas se deshacen poco a poco,con el mar,
en la nieve,con su pálida luz de fuego...
No comprendo mi interior,no entiendo mi razón,
mi corazón carece de cordura y de emoción...
El sol parece gris,y el cielo negro,
las estrellas se despiden y en el suelo mueren,
como angeles que de tristeza perecen,
y sus lágrimas son mis penas...
Romance de la luna, luna
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
-Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
¡ay, como canta en el árbol!
por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Federico García Lorca
viernes, 8 de mayo de 2009
El juego de las escondidas
Cuentan que una vez se reunieron, en un lugar de la tierra, todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan ocurrente, les propuso. "¿Vamos a jugar a las escondidas?. La INTRIGA levantó las cejas y la CURIOSIDAD, ya sin poder contenerse, preguntó: ¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?.
Es un juego, explicó la LOCURA. Yo me tapo la cara y empiezo a contar desde uno hasta un millón. Mientras, ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, al primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó seguido por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó convenciendo a la DUDA e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero, no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse: ¿Para qué?. Si al final siempre la descubrían; y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto ( en el fondo lo que le molestaba era que la idea no había sido suya) y la COBARDIA prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres, .. comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra en el camino. La FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos.
¿Un lago cristalino?: ideal para la BELLEZA. ¿La hendija de un árbol?: Perfecto para la TIMIDEZ. ¿El vuelo de una mariposa?: lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD
¿Una ráfaga de viento?: magnifico para la LIBERTAD. Así terminó por esconderse en un rayito de Sol.
El EGOISMO, en cambio, encontró un lugar muy bueno desde el principio: ventilado, cómodo... sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira en realidad se escondió detrás del Arco Iris) y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO...se me olvidó donde se escondió..., pero, eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todos se encontraban ocupados, hasta que divisó un rosal.
Un millón, terminó de contar la LOCURA y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre teología y a la PASION y al DESEO los sintió vibrar en los volcanes. En un DESCUIDO encontró a la ENVIDIA y, claro, así pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo. El, solito, salió de su escondite que resultó ser un nido de avispas. De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA, resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos. Al TALENTO, entre la hierba fresca. A la ANGUSTIA, en una cueva oscura. A la MENTIRA, detrás del Arco Iris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO, que ya se había olvidado que jugaba a las escondidas.
Sólo el AMOR no aparecía por ningún lado.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyito del planeta, en las cimas de las montañas y cuando, estaba por darse por vencida, vio las rosas. Con una horquilla empezó a mover las ramas y entonces escucho un grito de dolor. Las espinas habían herido los ojos del AMOR.
La LOCURA no sabía que hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y prometió ser para siempre su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la Tierra, el AMOR es ciego y la LOCURA siempre lo acompaña.
